El pasado día 21 de diciembre de 2015 se reunió la Comisión especial de Denominación de Calles de la Paeria de Lleida. Ésta comisión, como su propio nombre indica, es una comisión informativa que sugiere cuáles deben ser los nombres del callejero de nuestra ciudad, bien porque se hayan creado de nuevas o bien porque se solicite el cambio de denominación de alguna, por parte de algún vecino o grupo. Como se nos indicó, esta comisión es meramente informativa, y se pueden presentar sugerencias, ya que la facultad de cambios de nomenclatura es competencia del alcalde.

El grupo municipal de la Crida-Cup solicitó la convocatoria de la comisión y en ella, la inclusión de un punto donde se solicitaba la eliminación de nombres fascistas en nuestras calles, así en genérico. Tras debatir el tema, se acordó que primero, se solicitaría una biografía de los diversos nombres que se pusieron encima de la mesa para tener claro si eran actores de episodios de participación activa en la dictadura o de represión o no. Segundo, que se trasladaría a los vecinos este breve estudio biográfico. Tercero, que se informaría a los vecinos de forma pormenorizada de todo lo que implica un cambio de nombre en su calle de residencia o sede social y que se les consultaría antes de tomar ninguna decisión.

El grupo de ERC-Avancem ha anunciado la presentación, para el pleno de este mes de enero, de una moción instando al cambio de nombres que honren personajes públicos vinculados con dictaduras o postulados antidemocráticos, que sean cambiados por nombres de catalanes, especialmente de nuestra ciudad, de indudable reconocimiento y valor democrático y que los costes de los cambios de documentación no generen gasto imputable a los ciudadanos y se lleve a cabo con la mayor diligencia posible. Muy bien. Pero chirrían unas cuantas cosas en todo este asunto…

Una de las grandes reivindicaciones de los grupos municipales fue dotar a las comisiones de un mayor peso ejecutivo, de tal forma que se pudieran presentar diferentes propuestas, acordarlas en su caso, y así evitar cargar el pleno. La realidad es que hay grupos que han hecho del pleno una cámara de “segunda instancia” a la cual llevar sus propuestas cuando no son aprobadas en las comisiones o como vehículo de lucimiento ya que las comisiones no son públicas. A consecuencia de ello, tenemos plenos interminables en los que se dirimen cuestiones que se podían haber solventado de forma eficaz en las comisiones, aunque con menor notoriedad o trascendencia.

Otro aspecto curioso es la oposición a que los vecinos sean consultados en algo que les atañe tan directamente por parte de aquellos grupos que tienen como mantras “queremos votar” o “que se pongan las urnas”… Esa oposición se fundamentaba en que igual los vecinos se manifestaban contrarios a la redenominación. Es decir, que cuando el pueblo habla, se le debe tener en cuenta si dice lo que le gusta a estos grupos, si no, es mejor que no se le escuche y se le imponga la voluntad de los grupos… Hay que recordar además, que según se informó, no ha habido ninguna solicitud de cambio de nombre por parte de ningún vecino.

Al grupo municipal de Ciutadans en la Paeria le parece perfecto que se solicite el cambio de nombres de calles que honran a personajes públicos vinculados con dictaduras o postulados antidemocráticos. Seguramente la lista englobará bastantes nombres más de los que se citaron en la pasada comisión. Pero tal y cómo se acordó en ella, Ciutadans no va a renunciar al informe que se dijo que se solicitaría, ni a la exposición y posterior consulta a los vecinos y empresas afectadas, ya que consideramos indispensable que cuando hablamos de participación ciudadana, no sea algo retórico sino que se lleve a cabo a la práctica.

 

Ángeles Ribes, portavoz del grupo municipal de C’s

Artículo publicado en Segre (11-12-16)